¡Aprendiendo a volar!

Nivel 1- Belly Flying

Volador, ya está aquí nuestro segundo post de la serie ¡Aprendiendo a volar! En el primero te hablamos sobre las distintas disciplinas de vuelo que se pueden practicar en un túnel de viento. Ahora vamos a ponernos manos a la obra para profundizar poco a poco en cada una de ellas. Como en cualquier deporte, en el paracaidismo de interior o, como es conocido internacionalmente, el indoorskydiving debes pasar por diferentes fases o niveles para ir cogiendo experiencia y soltura en el túnel. El primer nivel al que te enfrentarás para aprender a volar en es el belly flying o vuelo panza abajo. A continuación te explicamos qué movimientos aprenderás en este nivel.

  1. Posición neutral

Es la posición básica para mantenerse estable. Lo más importante para conseguirla es que las dos mitades del cuerpo estén simétricas para que haya equilibrio. Para ello buscaremos “el arqueo” colocando la cadera adelantada con respecto del resto del cuerpo (hacia abajo al estar en horizontal). El cuerpo adquiere una posición de “banana”, porque así el centro de gravedad se ubica en nuestras caderas y deflactamos el aire igual de cintura para arriba, de cintura para abajo y hacia los lados derecho e izquierdo. Además, siempre hay que mirar al frente, elevando la barbilla ligeramente, y mantener las piernas casi estiradas (ligeramente flexionadas) con firmeza, pero sin tensión. Los codos deben estar un poco adelantados con respecto a los hombros, de manera que deberíamos poder vernos las manos en los laterales simplemente moviendo los ojos, sin tener que girar la cabeza.

  1. Entrada al túnel

Hay que dejarse caer ligeramente dentro del túnel y avanzar un poco hacia delante. Hay que intentar no saltar o el viento nos devolverá la fuerza del salto.

  1. Hacia delante y hacia atrás

Para modificar nuestra posición desde donde estamos a un punto más adelantado lo que hay que hacer es poner “más ala” en la parte trasera de nuestro cuerpo, es decir, tenemos que estirar las piernas. Si este movimiento no es suficiente (depende de la forma física de cada persona, no siempre todo funciona igual), podemos recoger ligeramente los brazos, pero nunca escondiéndolos debajo del cuerpo, puesto que perderíamos la superficie. Es decir, llevamos los codos ligeramente hacia atrás, de manera que ya no nos veremos las manos en los laterales moviendo los ojos, como hacíamos en la posición neutral, en la que los codos estaban adelantados con respecto a los hombros.

Para ir hacia atrás hay que hacer la posición contraria. Doblamos las piernas y si eso no es suficiente, estiramos los brazos, es decir, adelantamos los codos mucho más. Igualmente, para que sea más efectivo el movimiento, juntar las rodillas siempre ayuda a la hora de doblar las piernas.

  1. Giros 360º

Podemos hacer giros de brazos o giros de piernas. En este primer nivel de aprendizaje nos centramos en los giros de brazos. Tenemos que imaginarnos que nuestros brazos son las alas de un avión. El movimiento tiene que ser como si en nuestros hombros tuviésemos apoyado un palo de escoba, es decir, no baja un brazo sin subir el otro. Somos un avión. Tenemos que ser firmes en nuestro movimiento. Si estamos volando y bajamos el brazo derecho y elevamos el brazo izquierdo giraremos hacia la derecha. Es interesante hacer los giros completos, es decir, giros de 360º para entender cuál es el movimiento, cuál es la fuerza que hay que poner. Para frenar el giro tenemos que volver a la posición neutral. Lo haremos un poco antes de completar el giro. Así conseguiremos frenar cuando lleguemos a los 360º. El movimiento es el mismo si queremos girar hacia la izquierda, pero subiendo el brazo derecho y bajando el brazo izquierdo.

  1. Subir y bajar

Para subir tenemos “distintas marchas” como en el coche. La primera marcha se hace con la cabeza. Si bajamos la cabeza cogemos más aire y subimos. Nuestra superficie expuesta al viento es mayor y, por lo tanto, nos elevamos. En la segunda metemos el pecho hacia dentro. No hacemos fuerza con los brazos hacia abajo, porque sino perdemos superficie, pero sí tenemos que presionar un poco con la superficie que une el brazo y el pecho. Es decir, tenemos que hacer un poco cóncava la zona superior del tronco sin mirar hacia arriba. En este caso miramos hacia el horizonte o, incluso, ligeramente hacia abajo para hacer una burbuja de aire en esta zona. La tercera marcha se centra en meter la pelvis, es decir, en perder el arqueo para tener más superficie y subir. Y la cuarta consiste en hacer todos los movimientos anteriores a la vez para subir a toda velocidad.

Para bajar tenemos que aplicar los mismos movimientos, pero a la inversa: bajamos la cabeza, arqueamos y abrimos el pecho y relajamos los brazos.

Todos estos movimientos, deben ser realizados con la supervisión de un instructor que nos ayude y corrija, para mantener los niveles de seguridad altos y que en ningún caso podamos llevarnos un susto por realizar una maniobra inadecuada para la experiencia del volador.

  1. Derrapes

Los derrapes son un desplazamiento lateral. Es como si nuestra rodilla y nuestro codo fuesen una punta de flecha. Es decir, si queremos ir hacia la derecha nuestro codo y rodillas derechos doblarán ligeramente, son la punta de flecha que indican el lugar hacia el que queremos ir, y nuestro brazo y pierna izquierdos se estirarán como la cola de la flecha, dejando la estela de nuestro movimiento. Para frenar el movimiento volveremos a la posición neutral. Y lo mismo si queremos ir hacia la izquierda. Doblamos nuestro codo y rodillas izquierdos como si fuesen una punta de flecha y el brazo y pierna derechos los estiramos como si fuesen la estela que vamos a dejar.

  1. Salida del túnel

Para salir del túnel lo más importante es acercarse a la puerta despacio, sin prisa. Una vez cerca de la puerta, debemos coger el marco de la puerta con las dos manos y bajar primero una pierna y después la otra. Y así salimos andando. Nunca debemos estirar los brazos en nuestro intento de acercarnos a la puerta (pensando que vamos a cogerla antes) porque eso solo dificultará, como hemos visto en el punto 3, nuestro avance hacia delante.

Para todos estos movimientos siempre es recomendable que tengas un instructor a tu lado para que te indique cómo hacerlos con tu cuerpo porque siempre hay cosas que uno sólo no percibe. El instructor, al verte, te dará los trucos para que a ti te funcione mucho más eficientemente ese movimiento.

¡Buen vuelo! 🙂

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